A mediados del 2011 me tomé un avión hacia Londres con un grupo de personas y con varios objetivos profesionales en la mochila. Sin darme cuenta, había empezado a vivir en otra cultura y las experiencias personales se transformaron en una de las joyas inesperadas de la travesía.

El proceso de adaptación a una nueva cultura es algo que cualquier viajero atraviesa cada vez que se mueve de sus lugares más próximos y esta no fue la excepción para mí. Sólo que en este caso, un concurso organizado por el diario regional El Día, el más distribuido en la ciudad de La Plata, organizó un concurso de relatos que consistía en describir las experiencias personales de los platenses que se encontraban distribuidos por el mundo. No lo dudé un segundo: era una oportunidad para escribir sobre aquellas cosas cotidianas que iba atravesando cada día que pasaba en este nuevo lugar.

Escribí el artículo y lo mandé sin más. Algún tiempo más tarde, justo para el día en que finalizaba el año 2011, vi mi foto en el diario con una nota que anunciaba que mi trabajo había sido premiado junto con el de otro concursante.  Acá va un link a la nota: http://www.eldia.com.ar/edis/20111231/platenses-mundo-ganadores-laciudad18.htm

Sentí una satisfacción enorme por la posibilidad que me brindaron de compartir abiertamente mis vivencias” le comenté al Secretario de Redacción cuando me comunicó el resultado, y eso mismo estoy compartiendo en este momento a través de este post.

Durante Enero del 2012 va a salir publicado el trabajo y a partir de ahí voy a poder compartirlo yo también. Estoy contento de saber que existen iniciativas que motivan a las personas a hacer un esfuerzo por compartir su historia, pero fundamentalmente, les crea una razón para ponerse a escribir en la computadora acerca de uno mismo y del contexto que nos rodea, con el invaluable beneficio de hablarnos y escucharnos (en tal caso, leernos) a nosotros mismos.