Blog
Bio
Quanbit

Comentarios Recientes

  • Sebastian Ortega on Un final feliz…
  • Stella Macchi on Un final feliz…
  • Sebastian Ortega on Un final feliz…
  • Sebastian Ortega on Un final feliz…
  • Ale Collur on Un final feliz…
Aug02

Derribando Mitos: Inversores vs. Emprendedores

by Sebastian Ortega on August 2nd, 2011 at 12:59 am
Posted In: Artículos Revista Inversor Global

Cuanto menos conocimiento hay, más grande es el mito acerca de la relación entre el inversor de riesgo y el emprendedor.

A menudo, cada parte especula sobre cómo es el perfil de la otra. Se estudian entresí. Estudian cómo lograr acuerdos con intereses compatibles entre ambos aún cuando ninguno sabe quién es el otro. Se arman planes de negocios. Cada uno genera expectativas y sueños.

Lo cierto es que, más allá de quienes sean los actores, estamos hablando de distintas partes de un equipo que tiene que ser funcional a un proyecto. En este contexto, cada parte busca su media naranja: el inversor busca un proyecto de alto potencialque sea ejecutado por emprendedores comprometidos y capaces, mientras que el emprendedor busca capital para financiar su proyecto.

Pero, a todo esto… ¿Qué es un inversor? ¿Qué es un emprendedor? ¿Qué es lo que hace que un inversor sea un inversor? ¿Qué es lo que hace que un emprendedor sea un emprendedor? Esto se parece a un problema ontológico, pero vamos a tratar de ponerlo simple.

En general, los Inversores Ángeles son personas con buenos antecedentes en finanzas y/o emprendimientos que juegan el rol de inversor en un proyecto dado. Aúnasí, no es trivial catalogar a un inversor como tal si tuviéramos que considerarlo fuera del contexto del proyecto. Nos preguntamos:

  • ¿Es posible considerar a un inversor como tal a causa de su experiencia previa? Es decir, ¿Es inversor quien nunca invirtió? Pensemos en la situación en la cual alguien decide invertir sus ahorros en un proyecto naciente. Abre una oficina, diseña una tarjeta de negocios y luego se reúne con muchos emprendedores en busca de un proyecto. ¿Es posible no considerarlo como inversor? (este tema lo está trabajando en profundidad  nuestro amigo Gabriel Jacobsohn en su tesis doctoral, así que esperaremos ansiosos sus conclusiones).
  • ¿Es posible considerar a un inversor como tal a causa de su actividad principal? Pensemos en alguien cuyos ingresos provienen exclusivamente de su trabajo en relación de dependencia y participa, por única vez, de una co-inversión en un proyecto naciente… ¿Es entonces un Inversor Ángel?
  • Con los emprendedores, la cuestión no es menos difícil. Lejos de querer llegar a una conclusión respecto a “qué es ser un emprendedor”, acá sólo vamos a rescatar que es la parte del equipo que aporta el proyecto de negocio y se dispone a llevarlo adelante. En principio pareciera que el único factor común entre un inversor y un emprendedores que ambos son personas (algo es algo). Pero yendo un poco más allá,encontramos otra similitud fundamental: tienen como interés común el éxito del proyecto.

Para que el emprendedor se la “juegue” y el inversor aporte el capital, ambos tienen que entender y confiar en el proyecto. Aunque el significado de “éxito” pueda ser distinto para el inversor que para el emprendedor, el éxito suele conseguirse cuando existe una visión compartida entre ambos. Para lograr esto último, es buena práctica que el inversor piense con “el sombrero” del emprendedor, y que el emprendedor piense también con “el sombrero” del inversor.

Lograr esta empatía no debería ser tan difícil. Un inversor que haya recorrido (o esté recorriendo) el camino de los emprendimientos, podría fácilmente entender los desafíos que enfrenta un emprendedor y la visión que persigue. Por otro lado, el emprendedor es el primero en invertir su tiempo y sus energías para dar cada paso. La complicación en este caso es el salto conceptual que implica poder comparar una inversión no dineraria (tiempo y esfuerzo) con una inversión dineraria.

Warren Buffett dijo alguna vez: “I am a better investor because I am a businessman, and a better businessman because I am an investor” (soy mejor inversor porque soy un hombre de negocios, y soy mejor hombre de negocios porque soy inversor). En esencia, esta frase autorefiere a que él reúne dos roles diferentes y cada rol alimenta al otro. El perfil de hombre de negocios tiene una naturaleza semejante al del emprendedor, y así describe él una de las bases de su éxito.

Hasta acá, tratamos a la relación inversor-emprendedor como a un amor platónico quequeda en el ideal. Pero en muchos casos estos roles se convierten en personas con nombres y apellidos, y es ahí cuando comienza el recorrido del conocimiento mutuo.

A pesar de la infinidad de consejos y técnicas que pueden conseguirse en la bibliografía, en Internet y de un amigo para construir un vínculo inversor-emprendedor,esta información resulta a veces tan útil como un manual sobre “¡Cómo conseguir pareja!”. La “química”, las percepciones, el conjunto de valores, las capacidades para honrar sus roles, etc.  son aspectos críticos del vínculo y difícilmente medibles… ¿Y elproyecto? El proyecto es el disparador de todo esto, pero sin equipo, el proyecto corre el riesgo de no salir de la planilla de cálculos.

Una de las maneras más habituales de conocerse mutuamente es a través de labúsqueda de antecedentes y referencias. Esta práctica es especialmente crítica cuando hay poco tiempo para conocerse y mucho por delante para compartir. Esto, que suena a una obviedad, es tan simple como indispensable. ¿Cómo debemos interpretar si el emprendedor fue parte de un éxito? ¿Y de un fracaso? ¿Podrá un emprendedor repetir un éxito? ¿Podrá un emprendedor que fundió una empresa tener una revancha exitosa? Es claro que el pasado es un mal pronosticador de los resultados que se obtendrán en el futuro, pero las inversiones, en última instancia, terminan siendo una cuestión de fe, y el camino recorrido ayuda a alimentarla.

A veces las reuniones se hacen en un café, a veces en una oficina. A veces se habla de motivaciones personales y a veces sobre los aspectos de negocios del plan. Generalmente importa mucho cómo cada uno se ve a sí mismo a 5 años en el futuro para entender si aceptaría participar de una empresa que se encuentre en un estadío muy distinto a la versión del presente. En definitiva, estas reuniones intentan revelar la estrategia más sincera de cada uno. El inversor y el emprendedor tienen una visión, una misión, valores y objetivos que van a compartir, a conciliar, consensuar. El inversor que se junta con el emprendedor, tuvo iniciativas, deseos, compromisos y disposición a asumir riesgos. Podemos considerar a un inversor como un emprendedor en sí mismo que emprende en el mundo de las inversiones.

Volvemos entonces al punto desde donde arrancamos: ¿Es posible considerar a un inversor como a un emprendedor de las inversiones? ¿Es posible considerar que el emprendedor es el principal inversor no dinerario del proyecto? ¿Es posible decir que todos los del equipo son parte inversor y parte emprendedor? ¿Es posible decir que son simplemente personas que utilizan esos rótulos para identificar sus roles en una situación dada?

Poner al inversor y al emprendedor juntos, en la misma vereda, quizá pueda ayudar a facilitar estos vínculos, popularizarlos y escindirlos de mitos. Quizá un enfoque simple sea un primer paso gratuito para promover la formación de equipos entre inversores y emprendedores, en los que no se pueda distinguir cuál es cuál.

 Comment 
Jul18

Proyectos para Invertir

by Sebastian Ortega on July 18th, 2011 at 10:28 pm
Posted In: Varios

Hace varios años que venimos creciendo con el Club. Somos parte de una comunidad cada vez más grande y estamos contentos del lugar que nos dieron.

Aún así, representamos una porción minúscula del llamado “Ecosistema Emprendedor” y nuestra sola voluntad para potenciar a los emprendimientos no alcanza.

Es sabido que menos del 1% de los proyectos que buscan capital a través de Inversores Ángeles o Venture Capital, logran recibir la inversión. Aunque son sólo estadísticas, es esperable entonces que 99 de cada 100 proyectos tengan que buscar vías alternativas de financiamiento, aún cuando resulten prometedores.

En el Club recibimos proyectos a diario y los analizamos. Muchas veces nos encontramos con proyectos que son muy atractivos pero necesitan de encontrar al inversor ideal, al inversor estratégico, aquel que les aporte aquello que le falta además de capital.

Pero también es cierto que el Inversor Ángel no siempre está organizado institucionalmente. No siempre es un inversor activo. No siempre está a la espera de un nuevo proyecto. Pero si la oportunidad se presenta, el Inversor Ángel está listo para aprovecharla.

Es por eso que decidimos abrir un canal de comunicación con aquellos inversores potenciales.  Publicando información básica de los proyectos que tienen potencial de crecimiento para que sean contactados por el inversor indicado.

Cuando formamos el Club, uno de los objetivos era el de agruparnos para trabajar de manera conjunta en la difusión, recepción, análisis e inversión de proyectos. Hoy, seguimos llevando adelante esta iniciativa compartiéndola con la comunidad.

Inauguramos la sección Proyectos para Invertir con un primer proyecto muy interesante sobre Reconocimiento Facial. Los invito a conocerlo en: http://www.igangels.com/proyectos-para-invertir.html

Saludos.

Sebastian.

 

2 Comments
Jun20

Jardinería de Software

by Sebastian Ortega on June 20th, 2011 at 4:43 pm
Posted In: Artículos RedUsers

En los últimos meses, un tema se viene entrometiendo en las conversaciones que mantenemos con Alejandro Siri de Quanbit sobre los resultados finales de cada proceso de desarrollo de productos de software: un concepto denominado “Jardinería de Software” que se contrapone a la idea de “Ingeniería de Software”.

Es cotidiano comprobar que en cada situación en la que se le presenta una pieza de software recientemente terminada a la persona que ideó la pieza o producto, nacen de manera explosiva una incontable cantidad de nuevas ideas:

  1. ideas de mejoras a la pieza,
  2. ideas para interrelacionar o combinar esa pieza con otras, y
  3. disparadores de ideas laterales no vinculadas directamente a la pieza original.

Estos desencadenantes de ideas, son sin duda un avance hacia el fin último: lograr implementación de la mejor idea posible. Además, cada nueva idea suele ser superadora respecto de la anterior. Este es un proceso dinámico muy ligado a la conducta humana en la que, de forma iterativa e incremental, se va logrando una maduración de la idea. Nuestra expectativa es que la implementación tecnológica vaya acompañando a esa maduración.

Pero la Ingeniería de Software tradicional propone una metodología de abordaje a la construcción de software que consiste básicamente en: definir la idea completa desde el principio, analizarla, diseñarla, implementarla y testearla, priorizando los pasos del proceso antes que la dinámica creativa de las personas.

El proceso ingenieril puede ser técnicamente excelente aún cuando se implemente una idea que se volvió obsoleta luego de ser diseñada. Agrega previsibilidad en tiempo y forma aún cuando la implementación de una “funcion del software” carezca de sentido.

El software suele valorarse por su utilidad en la implementación de una idea o concepto. Pero para poder implementar una idea que sufre una evolución continua, es necesario adoptar una metodología de construcción de software que permita incorporar al cambio como un elemento más del desarrollo. Para poder lograr un software últil, es necesario de priorizar a las personas y sus cambios por sobre los planes y procesos. Este enfoque es la base de las nuevas tendencias en materia de metodologías de construcción de software: las Metodologías Ágiles.

Es sabido que las Metodologías Ágiles ayudan a crear un software que implementa la mejor de las ideas posibles o la más perfeccionada, pero agregan incertidumbre para prever cuales, cuantas y cómo serán las funcionalidades a implementar…  las respuestas aparecerán a lo largo del proyecto de desarrollo.

Siendo muy creativos con la siguiente analogía, podríamos pensar que al comienzo de un proyecto de desarrollo de software con Metodologías Ágiles solo contamos con una semilla (la idea) que nos da una noción del resultado final en base a las características de la especie a la que pertenece. Que si la plantamos y la regamos con un mix de creatividad, diseño, herramientas y programación, lograremos con el tiempo hacer crecer la planta (software) que buscábamos. Lo curioso es que si el día de la plantación tuviéramos que describir cómo será exactamente esa planta cuando esté crecida, no podríamos saberlo, al menos no más allá de sus rasgos generales. Quizá podríamos estimar cuanto tiempo necesita para crecer, pero no podríamos predecirlo. Quizá podríamos prever que va a tener hojas verdes y ramas, pero no cuantas ni de que tamaño exacto será cada una.

En definitiva, a la hora de construir software con Metodologías Ágiles, nos encontramos con que el proceso se asemeja más al de un trabajo de Jardinería que al de un trabajo de Ingeniería. Obviamente es un punto de vista gracioso pero tiene muchos disparadores que sirven para hacernos reflexionar cada vez que estamos en una conversación con alguien que piense que la construcción de software es un proceso exacto, previsible o estructurado.

Mientras tanto, podemos divertirnos (a nuestra manera) jugando con el nombre.

2 Comments
May22

Tecnología Hot

by Sebastian Ortega on May 22nd, 2011 at 10:49 pm
Posted In: Artículos Revista Inversor Global

El sector tecnológico es uno de los más atractivos para la mayoría de los inversores de Capital de Riesgo. Pero no siempre se entiende cuál es la naturaleza de tal atracción y a menudo se piensa que cualquier emprendimiento tecnológico es necesariamente una promesa de éxito. En las próximas líneas, intentaremos conocer un poco más al respecto.

Silicon Valley es el centro mundial de las inversiones de Capital de Riesgo. Es el análogo de lo que significa Wall Street para las acciones que cotizan en la bolsa de valores. El término, traducido como “Valle de Silicio”, fue acuñado por un periodista allá por 1971 en honor a la popularidad alcanzada por la sorprendente concentración de empresas relacionadas con la tecnología que por aquella época se dedicaban principalmente al desarrollo productos basados en semiconductores, dando origen a firmas como Hewlett-Packard (impresoras) e Intel (procesadores para computadoras) entre otras.

Pero el auge del silicio fue solo una de las tantas buenas etapas que vivió la zona de la Bahía de San Francisco, que ya había sido testigo del fenómeno de la Fiebre del Oro a mediados del siglo XIX. Más recientemente honró su fama de “caliente” dando origen a las más grandes fortunas contemporáneas seguida por la mayor de las crisis financieras ocurrida desde la Gran Depresión de 1930. Este último episodio fue conocido como la “burbuja de las punto com”, una exacerbada compulsión por invertir en empresas vinculadas a Internet que sentenciaba la obsolescencia del mundo conocido hasta entonces para forjar la llamada Nueva Economía, mediante la utilización de un pilar tecnológico, hasta ese momento no tan popular y naturalmente más intangible que en el caso de los semiconductores, conocido como “software”.
↓ Read the rest of this entry…

 Comment 
May04

Esa bendita paciencia

by Sebastian Ortega on May 4th, 2011 at 5:05 pm
Posted In: Artículos Revista Inversor Global

Era un día como cualquier otro. Las noticias indicaban que el mundo se estaba recuperando poco a poco de una de las mayores crisis de su historia. Los índices globales alcanzaban niveles que eran comparables con las marcas alcanzadas antes de la debacle. El VIX (índice de volatilidad implícita considerado como indicador del nerviosismo del mercado) estaba en sus mínimos. Nuestras casillas de mail se llenaban con recomendaciones de compras de acciones bajo la promesa de un futuro próspero y rentabilidades más que tentadoras.

Mientras tanto, en alguna parte del diario aparecían tímidas menciones sobre manifestaciones en Egipto que no llamaban la atención. Pero las revueltas comenzaron a cobrar fuerza y las bolsas empezaron a caer. Cuando se fue Mubarak, el mercado recuperó el aliento. A los pocos días se instauró un conflicto similar en Libia, y antes de descifrar cual sería su impacto, ya sorprendió el tsunami en Japón.

Todo se veía nublado en esos días: las bolsas volvían a caer; el Nikkei, en particular, se desplomaba y se hablaba de suspender las transacciones hasta que cese la incertidumbre; el petróleo comenzaba a subir de manera desenfrenada; ahora los mails que llegaban tenían un tono alarmista; el conflicto en Libia y la situación de Japón estaba ahora en la tapa de todos los diarios y la palabra más repetida en las noticias financieras era “vender”. El miedo de los inversores parecía aumentar proporcionalmente a la cantidad de veces que el noticiero mostraba un auto arrastrado por la marea en el techo de un edificio japonés. Fue una verdadera revolución emocional…

…20 días después, los índices recuperaron casi todo lo perdido en estos acontecimientos.  Es muy fácil decirlo con el diario del lunes, pero, ¿quién lo hubiera pronosticado? ¿quién hubiera podido predecir cuanto duraría? ¿quién hubiera podido controlar el miedo? ¿quién hubiera tolerado tal incertidumbre sin haber reaccionado al desastre evidente? Aún hoy, ¿esto es cosa del pasado, o todavía puede ser peor?

↓ Read the rest of this entry…

1 Comment
  • Page 3 of 4
  • «
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • »

Post Recientes

  • Un final feliz…
  • Próximo Destino: Alemania
  • Un relato, muchas satisfacciones
  • Un premio al by-product de Londres
  • Emprender en Custom Social Networks
  • Nuestra historia en la revista de la UNLP
  • Inversión en emprendimientos de innovación
  • Conclusiones de nuestro Meetup en TechHub London
  • London Meetup el 5 de Diciembre
  • Invertir en el equipo emprendedor
  • Derribando Mitos: Inversores vs. Emprendedores
  • Proyectos para Invertir
  • Jardinería de Software
  • Tecnología Hot
  • Esa bendita paciencia

Categorias

  • Artículos RedUsers
  • Artículos Revista Inversor Global
  • Negocios
  • Varios